jueves, 2 de junio de 2011

fiestas tradicionales del amazonas


Folklore-AMAZONAS

Su folklore se nutre más bien de leyendas, historias y relatos en los que siempre está presente el misterio y lo inexplicable. Pueblos, lagunas, cerros, imágenes, tienen siempre un origen que contraviene de manera invariable las reglas de la lógica o de la biología. Si se trata, por ejemplo de la laguna de Cochaconga, dirán que está encantada, que tiene "forma de pescuezo" y que al menor ruido provocado por un animal o por el grito de una persona se iniciará una tremenda tormenta en medio de la cual aparecerá un enorme monstruo en forma de vaca, que se enfurece con los extraños.
Por eso, quien pasa por el remoto paraje lo hace con el máximo de precauciones para no alterar el silencio del lugar.
Dar hospedaje al viajero es una norma elemental de buena conducta para con los semejantes. Negarlo puede acarrear sobre el egoísta los más tremendos males, de lo que es una prueba irrefutable el pantano de Mono Muerto, en el distrito de Huambo (Rodríguez de Mendoza), dramática historia que todos cuentan, con más o menos detalles, pero con el mismo respeto.
Vivía un hombre muy rico. El pantano era parte de su hacienda, en la que era feliz y nada le faltaba, hasta el día en que un viajero le pidió asilo y se lo negó. Un brujo de los alrededores que se enteró de la actitud del acaudalado vecino se encargó de que todas las maldiciones cayeran sobre él y así desaparecieron todos sus bienes y sus tierras quedaron convertidas en fétido pantano.
Poderes misteriosos se atribuyen asimismo a las cuatro lagunas de Puquio, en las que hay monstruos que influyen sobre los sembrios, así como a la laguna de Santa Bárbara, que desaparece a la vista de los caminantes y está destinada a iniciar el fin del mundo con el desborde de sus aguas.
El vulgo atribuye perniciosas influencias a ciertos animales como al mochuelo que "hiela el alma", o al "quien-quien", que se burla de los viajeros, en los caminos; o al grillo, cuyo canto en determinadas circunstancias, como cuando tiene sonido de campanas, presagia grandes males.
Se tiene asimismo gran respeto por los restos de la antigüedad, con la firme creencia de que caerán terroríficos castigos sobre los que violen las tumbas de los "agúelos" (momias).
La mayor parte de la población del departamento de Amazonas es indígena y mestiza, siendo notable la cantidad de personas, en algunos casos comunidades enteras, en las que predomina el tipo español. Desde el tiempo de los incas subsisten leyendas sobre la existencia de gente blanca en estos parajes e inclusive hay versiones recogidas por los cronistas en las que se asegura que aquí se escogían mujeres para el soberano, precisamente porque eran blancas.
DANZAS
LA CHUMAICHADA
Es "la danza de Chachapoyas" pues ahí nació y se formó hasta instítucionalizarse y ninguna fiesta puede terminar si no se la baila.
La música es probablemente de origen indio, pero la coreografía es de procedencia francesa, derivada de "Los lanceros", danza introducida en Chachapoyas por el que en ese tiempo fue obispo de la diócesis, monseñor Emilio Lissón, de origen francés, de quien se ha dicho que tuvo tanta influencia que llegó a afrancesar la ciudad.
HUANCA
Cerca de Chachapoyas existe el pueblecito de Huanca, en donde ha tenido su origen la danza homónima, que se baila también en varios lugares del departamento durante las faenas agrícolas, durante la construcción de una casa, etc. Es una especie de rito pagano de acción de gracias.
LOS DANZANTES DE LEVANTO
Levanto es un pueblecito que está a unos 10 km de Chachapoyas, cuyos "danzantes" forman un vistoso conjunto de trece cholos, muy bien entrenados, a los que guía un "pifador" que toca a la vez la antara y un pequeño tambor al que llaman tinya.
Visten camisa blanca de anchas y largas mangas, chaleco negro adornado con cintas rojas, pantalón negro y se tocan con una corona de vistosas plumas de pavo real. Su presencia es obligada en todas las grandes celebraciones de la región.
Otras danzas conocidas que se bailan en diversas localidades son la "conchiperla", en la que el varón tiende el pañuelo a su pareja manteniéndose con una rodilla en tierra y si no lo hace debe beberse una copa en castigo; el "trapichillo", bailada por cuatro parejas tomadas de la mano derecha y girando de derecha a izquierda; y la "quinsamana" en la que se mezclan insultos y piropos.
ARNCAVAL EN AMAZONAS
La "música de carnaval" que se toca en Amazonas presenta notas de verdadera euforia. Es parecida al huayno y a su compás danzan las parejas formando la pandilla alrededor de las humíshas, árboles adornados con quitasueños, espejitos, cadenetas, banderines y colmados de regalos, inclusive animales vivos, que cogen los invitados cuando al fin son derribados.
La pareja que en una fiesta de carnestolendas hace caer la humisha tiene el compromiso de armar otra para el año siguiente.
FESTIVIDADES RELIGIOSAS
La religiosidad es una nota saltante en la mayoría de estos pueblos y así lo demuestra el entusiasmo y recogimiento que ponen en estas celebraciones. Pero, fieles a su tradición, sus creencias religiosas están mezcladas con fantásticas apariciones y casi siempre figura en ellas una cueva.
Hay tres Vírgenes que son famosas. La de Belén en Chachapoyas, la de Sonche y la de Levanto. Pues bien, no hay quien no crea la historía de que fueron encontradas las tres en una cueva a la que fue misteriosamente atraída una joven pastorcita. Y cuando la de Levanto va a Chachapoyas "sus hermanas" salen a "recibirla" en las afueras del pueblo.
También la imagen tan venerada de Santa Lucia fue hallada por una niña en una cueva, como lo fue el Cristo de Bagazán, que se venera en Rioja, encontrado por un ganadero que buscando un buey perdido, cerca de Almirante oyó que lo llamaban por su nombre desde el interior de una cueva, en la que encontró al Cristo que le dijo: "llévame."
Corpus Christi, Semana Santa, la Asunción, el día de Difuntos y la Navidad son fechas clásicas en el calendario del departamento. En los días de Navidad hay con-juntos de pastorcitos que recorren las calles cantando y bailando ante los nacimientos. Con el mismo esplendor se celebran las fiestas patronales en todos los pueblos.
LOS PASTORCILLOS DE NAVIDAD
La celebración de la Navidad en Chachapoyas es única en todo el Perú e incomparable por la presencia de sus tiernos e inocentes protagonistas, los niños de la ciudad.
Al anochecer del día 24 empiezan a salir de las diferentes iglesias los coros de los pastorcillos, que van entonando villancicos. Para el efecto, se forman dos columnas de niños y en medio de ellos van los "pastores" y detrás los tres "Reyes Magos", debidamente caracterizados.
Las niñas van vestidas con una falda adornada con cintas de colores, blusa con lentejuelas y un pañuelo cruzando el pecho. El sombrero con relucientes adornos y cintas que cuelgan hacia atrás, lleva el ala levantada adelante.
Todos los niños van provistos de panderetas y sonajas que agitan al compás de la danza, cuya música ejecuta la banda que los acompaña. Cerrando el cortejo va la sagrada imagen del Niño Dios en un anda conducida por cuatro niñas vestidas íntegramente de blanco, que al llegar al frente de la iglesia, donde está la "compostura" del nacimiento, colocan a la imagen en el pesebre entre José y Maria y en medio de los muchos regalos que antes han depositado los pastores y Reyes Magos.

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